CÓMO REFORMAR UNA CASA PARA PERSONAS CON MOVILIDAD REDUCIDA

La edad, un accidente, una enfermedad o el agravamiento de una discapacidad —propia o de las personas con las que convives— pueden generar la necesidad de adaptar la vivienda para personas con movilidad reducida.

Algunas modificaciones, como mover muebles o retirar alfombras y moquetas, resultan sencillas; sin embargo, otras, como adaptar baños o instalar rampas en los accesos, requieren una intervención más profunda. Mejorar la accesibilidad también implica la incorporación de pasamanos, plataformas elevadoras o salvaescaleras que faciliten el día a día.

Tras evaluar las necesidades específicas, es esencial conocer qué ayudas económicas pueden solicitarse para llevar a cabo estas adaptaciones.

¿Quiénes son considerados personas con movilidad reducida?

La normativa sobre accesibilidad en edificios residenciales define como personas con movilidad reducida a aquellas que:

  • Utilizan de forma temporal o permanente sillas de ruedas o ayudas para caminar (muletas, bastones o andadores).
  • Presentan dificultades de coordinación motora.
  • No pueden recorrer largas distancias sin asistencia.
  • Tienen baja estatura.
  • Sufren limitaciones sensoriales (personas con discapacidad visual o auditiva).
  • Se encuentran en una situación temporal de movilidad reducida (mujeres embarazadas, niños o personas mayores).

3 propuestas para mejorar la accesibilidad en el hogar

Adaptar la vivienda para personas con movilidad reducida facilita los desplazamientos y reduce el riesgo de accidentes. Estas son tres medidas prácticas:

1. Crear espacios amplios

El primer paso es ordenar y despejar las estancias. Retira muebles del centro de habitaciones y pasillos, adóptalos a las paredes y elimina obstáculos como alfombras o elementos sueltos. De este modo, una persona con silla de ruedas o con dificultades de visión puede moverse con mayor libertad.

Según la normativa, las vías accesibles deben tener un ancho mínimo de 0,80 m y las zonas de maniobra un diámetro de al menos 1,20 m.

2. Reformar el baño

En muchos hogares, el baño es una de las zonas que más adaptaciones requiere. Puede ser necesario instalar duchas a ras de suelo, sanitarios a la altura adecuada y suelos antideslizantes para garantizar seguridad y autonomía.

3. Adaptar las escaleras

Las escaleras suelen ser una gran barrera. Cuando no existe dormitorio ni baño en la planta baja, lo recomendable es instalar plataformas elevadoras o salvaescaleras. Si la persona no necesita silla de ruedas, se pueden añadir pasamanos de refuerzo, barras de apoyo, alfombras antideslizantes y una iluminación de seguridad en cada tramo.

En Solintex Balear realizamos reformas en viviendas de Mallorca orientadas a mejorar la accesibilidad y a crear hogares más seguros y cómodos para todos.